lunes, junio 12, 2006

Un balance personal: Italia-Ghana, Jornada 4 de la Copa del Mundo 2006

Italia:2-Ghana:0
Lo mejor: Todo lo creativo, elaborado y peligroso de Italia pasó por las piernas de Andrea Pirlo y coronó con gol. Luca Toni fue una locomotora casi imparable, luchando contra la adversidad de falta de pases importantes y acompañamiento, apenas si le faltó algo de suerte y algo de espacio. En Ghana Gyan y Muntari pusieron esfuerzo, viveza y velocidad para mantener el partido interesante. Y el portero Kingston y los centrales Mensah y Kuffour -hasta su error para el segundo gol- que mantuvieron el partido cerrado.
Lo peor:La negativa actitud de Michael Essien quien, pese a realizar unos cuantos disparos y mejorar un mundo en el segundo tiempo, se negó a ser el protagonista que necesitó Ghana, debería tomar lecciones de Didier Drogba. Además, las constantes imprecisiones de Appiah. En Italia, la forma como insisten en el "catenaccio", terminaron asustados, arrinconados y realmente es una receta que poco les va a servir frente a la República Checa.
Lo más extraño: La historia del portero ghanés Kingston quien cuenta también con un nombre turco: Farok Gursoy. También la comparación que se permitió Juan Pablo Varsky en la trasmisión de Directv: "(sobre la falta de contundencia del equipo de Ghana) hay mucho volumen de juego en los mediocampistas pero sin gol, es como una relación de pareja sin sexo".